Las personas mayores de
Trasmoz nos han dicho que, cuando ellos eran niños, en el día de San Jorge
existía la costumbre, al salir de la escuela por la tarde, de dirigirse a
las eras cercanas al pueblo llevando consigo algún huevo cocido para hacerlo
«roldar».
El juego era muy sencillo.
Consistía en dejar el huevo cocido en el suelo junto con el de otros chicos y
empujarlos por el terreno a fin de que diesen vueltas.
Cuando a fuerza de girar y
girar el huevo la cáscara quedaba pelada, se limpiaba un poco y, en ese momento
se sentaban todos juntos a merendarlos. Esto era una gran fiesta para los
chavales.
Esta tradición, junto a las
“culecas”, sigue arraigada en algunos pueblos de la Comarca de Tarazona y el
Moncayo.
Por la mañana se reparten los huevos para llevarlos a casa y cocerlos
y a primera hora de la tarde, en el salón Bécquer,
tiene lugar el tradicional concurso para decorar a los «protagonistas
de la jornada».
Al finalizar nos desplazamos a las eras próximas al pueblo para «roldar» el huevo tal y como hacían nuestros antepasados. Por ultimo, se prepara la tradicional merienda para socios, vecinos y visitantes.
Carteles:


